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Municipio de Ngong: discusión con los habitantes de la aldea próxima de Tcheboa, en presencia de su jefe tradicional. Autor: Pascal Douard

La planificación del territorio, un desafío para la paz y el desarrollo en la región Norte de Camerún

La región Norte de Camerún tiene una extensión de unos 65 000 km2, más del doble de la superficie de Bélgica. Su capital, Garua, la tercera ciudad más grande del país, tiene cerca de un millón de habitantes. Cuenta con un aeropuerto internacional, testigo de una época reciente (más o menos entre los años 1970 y 2000) en la que los turistas extranjeros acudían a visitar los parques nacionales y reservas de caza de la región, llamadas zonas de interés cinegético (ZIC). Hasta principios de los años 2000, estas zonas turísticas, que cubren casi la mitad de la región, garantizaban un ingreso a los municipios y a las comunidades locales. Sin embargo, desde mediados de los años 2010, el contexto de seguridad de la región del Extremo Norte, cada vez más difícil debido a la presencia de Boko Haram, ha ahuyentado a los turistas extranjeros de la región colindante del Norte. A esto se añade la llegada de población desplazada que huía de las zonas más peligrosas.

Un rebaño se alimenta en una zona agrícola en el municipio de Ngong. Autor: Pascal Douard

En la región Norte, las tierras consuetudinarias están administradas por los Lamido (los principales jefes tradicionales de la región). La región se ha dedicado al agropastoreo durante generaciones, actividad que sigue ocupando a la mayor parte de los adultos. Además, actualmente, esta zona rural es también el granero de cereales del país, así como su principal proveedor de leguminosas y cebollas. Sin embargo, desde la década de 1950, la región se encuentra inmersa en un proceso de transformación agrícola cuyo principal motor ha sido la introducción del cultivo del algodón.

Actualmente, la ganadería trashumante, con rebaños de varios centenares de cabezas, se superpone en parte a las zonas de producción agrícola, con corredores de trashumancia que pueden dar lugar a conflictos de usos.

A pesar de todas estas actividades, la región sigue siendo pobre y persiste el problema de la seguridad alimentaria. A esto se suman desafíos medioambientales como el empobrecimiento del suelo, la gestión de los recursos hídricos y el cambio climático.

En la región hay diversos programas de desarrollo activos que tratan sobre la gestión de la biodiversidad, los recursos naturales y el desarrollo rural. Con una veintena de iniciativas en curso y la multiplicación de los actores implicados, se necesita una mejor coordinación, concertación y planificación.

Mapa: Conservación, seguridad y trashumancia en el Norte de Camerún. Fuente: Observatorio de los bosques de África Central, 2019.

Hacia una gestión integrada del ecosistema en el Norte de Camerún: la visión del programa EcoNorCam

Para hacer frente a las dificultades encontradas en materia de seguridad, medio ambiente y agropastoreo, y ante la multiplicidad de actores sobre el terreno, el Gobierno de Camerún fomenta la implementación de un modelo de gestión integrada de la región. Con el apoyo de la Unión Europea (UE), las autoridades tienen como objetivo a largo plazo conciliar los diferentes usos del suelo de manera sostenible: lograr una mayor resiliencia frente al cambio climático; producir alimentos suficientes para alimentar a una población joven y en fuerte crecimiento, y proteger el suelo y la biodiversidad.

A nivel nacional, el programa EcoNorCam cuenta con la participación del Ministerio de Bosques y Fauna , el Ministerio de Economía, Planificación y Ordenación Territorial , la oficina del primer ministro y el gobernador de la región del Norte. Su objetivo es favorecer un diálogo que permita garantizar la estabilidad y el desarrollo sostenible de la región. Mediante esta iniciativa se busca también garantizar la coordinación y la puesta en común de las acciones entre los distintos socios técnicos de implementación. Los objetivos específicos del programa incluyen el apoyo a un territorio resiliente, la conservación de la biodiversidad y la seguridad alimentaria.

La implementación del programa EcoNorCam requiere el establecimiento de marcos de concertación y de actividades a escala local y nacional. Estas últimas deben llevarse a cabo tanto en la capital, Yaundé, como en el terreno, con los alcaldes, los gestores de las zonas protegidas, las comunidades rurales, los ganaderos y las empresas privadas. Se trata por tanto de apoyar la resiliencia climática de los territorios degradados fuera del límite de los parques, de mantener la integridad del Parque nacional de Bénoué y luchar contra la caza furtiva, y de aumentar los recursos alimentarios vegetales y animales.

Para facilitar el debate sobre el futuro de este territorio entre las distintas partes interesadas, se utilizó el Land-use Planner con el fin de obtener los primeros diagnósticos. Esta herramienta permite llevar a cabo una evaluación participativa de los impactos económicos, sociales y medioambientales de diferentes escenarios de planificación.

Etapa 2 del Land-use Planner: presentación de datos socioeconómicos y medioambientales relacionados con los principales usos del suelo en la región Norte de Camerún, para informar los debates sobre la planificación del territorio.

Escenarios complementarios con objetivos múltiples

El Land-use Planner permite extraer tendencias de los distintos escenarios de planificación. Estos escenarios alimentan el debate entre los distintos grupos de actores en su búsqueda de un equilibrio entre conservación y desarrollo del territorio.

  • Establecimiento de corredores biológicos entre los tres parques nacionales de la región Norte: las zonas situadas entre los parques nacionales, de una riqueza faunística notable, son reservas de caza en las que podrían establecerse corredores ecológicos para garantizar una continuidad entre las zonas protegidas. Una primera opción es clasificar algunas ZIC como zonas de usos múltiples.
  • Restauración de zonas degradadas (suelos y vegetación) para el retorno a una producción agrícola sostenible: el punto de partida para identificar las zonas que deben rehabilitarse es la capacidad de algunas ZIC para proporcionar los bienes y servicios ecosistémicos necesarios para el mantenimiento de sus funciones, en particular aquellas que son pasto de los rebaños durante la trashumancia. Los programas de restauración del paisaje forestal también se consideran escenario de rehabilitación.
  • Mejora de los rendimientos agrícolas en relación con la seguridad alimentaria: el aumento de las superficies agrícolas dedicadas al cultivo de algodón no puede ir en contra de las necesidades de producción local de alimentos. De este modo, se plantean zonas de intensificación agrícola, basadas en prácticas que promuevan especialmente el trabajo de las mujeres y los jóvenes en torno a un modelo de explotación sostenible de la leña y de los productos forestales no maderables.
Municipio de Ngong: ramas cortadas para necesidades domésticas en las inmediaciones de una aldea. Autor: Pascal Douard

Espacios suficientemente grandes, pero competencia en las tierras más fértiles

Se presta especial atención a los territorios en los que compiten varios usos. La caza, la ganadería y la producción agrícola se concentran a veces en las mismas zonas; por tanto, la coexistencia armónica de gestores de áreas protegidas, ganaderos y agricultores requiere una concertación periódica. Las ZIC son clave en esta concertación, pues mientras los administradores de las granjas agrosilvopastoriles desean que su actividad sea reconocida oficialmente en esas tierras, otros actores desean restaurar o asegurar las actividades de caza con el objetivo de enmarcarlas dentro de una oferta turística sostenible.

Municipio de Ngong: discusión con los habitantes de la aldea próxima de Tcheboa, en presencia de su jefe tradicional. Autor: Pascal Douard

Perspectivas realistas

Se prevén cambios en los usos, basados en los compromisos necesarios entre los actores políticos, económicos y medioambientales. Estas opciones colectivas deben incluirse en planes consensuados, pero sobre todo deben ser sostenibles mediante un financiamiento a largo plazo. Herramientas como el Land-use Planner ayudarán a calcular los costes y los beneficios potenciales. El reto será incluir un escenario de desarrollo en un documento que sea comprendido y adoptado por todos, en aras del interés común.

El escenario de planificación regional negociado que se derive del proceso participativo podrá entonces plasmarse en planes locales de planificación y de desarrollo sostenible del territorio. Esto permitirá la aplicación a escala municipal de las reflexiones propuestas a nivel regional. Esta articulación a escala local se garantizará mediante la aplicación de planes locales que reflejen las prácticas y usos locales.

Municipio de Ngong: pozo en una aldea cercana a Tcheboa.

Para más información

Delegación de la Unión Europea en la República de Camerún en Yaundé
Sylvaine JARDINET, adjunta del Equipo de Agricultura y Medio Ambiente
Sylvanie.JARDINET@eeas.europa.eu